+ Fracasado... Siempre hay gente dispuesta a llamarte fracasado, frustrado, estúpido, borracho inútil; pero nunca te lo digas a ti mismo. Envías una señal equivocada, y eso es lo que la gente capta, ¿lo entiendes? Si deberas te importa algo lucha por ello, si das con un muro atraviésalo.
Hay algo que necesitas saber sobre el fracaso... que no debes dejar que te venza.
"Si te pregunto por el amor me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la Tierra para ti, para que te rescate de los pozos del infierno, ni qué se siente al ser su ángel, al darle tu amor, darlo para siempre.
Y pasar por todo, por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses cogiendo su mano porque los médicos vieron en tus ojos que el término "Horario de visitas" no iba contigo.
No sabes lo que significa perder a alguien porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo.
Mi ángel, mi todo, mi yo… ¿Por qué esa profunda
pesadumbre cuando es la necesidad quien habla? ¿Puede consistir nuestro
amor en otra cosa que en sacrificios, en exigencia de todo y nada?
¿Puedes cambiar el hecho de que tú no seas eternamente mía y yo
eternamente tuyo? ¡Ay Dios! Contempla la hermosa naturaleza y
tranquiliza tu ánimo en presencia de lo inevitable. El amor exige todo y
con pleno derecho: a mí para contigo y a ti para conmigo. Sólo que
olvidas tan fácilmente que yo tengo que vivir para mí y para ti. Si
estuviéramos unidos ni tú ni yo hubiéramos sentido lo doloroso. Mi viaje
fue horrible…
Alégrate, sé mi más fiel y único tesoro, mi todo, como yo para ti. Lo
demás que tenga que ocurrir y deba ocurrir con nosotros, los dioses
habrán de enviarlo… ¡Oh, Dios mío! ¿Por qué habrá que estar separados, cuando se ama así?
Mi vida, lo mismo aquí que en Viena, está llena de cuitas. Tu amor me
ha hecho al mismo tiempo el ser más feliz y el más desgraciado. A mis
años necesitaría ya alguna uniformidad, alguna normalidad en mi vida.
¿Puede haberla con nuestras relaciones…? Ángel, acabo de saber que el
correo sale todos los días. Y eso me hace pensar que recibirás la carta
enseguida.
Estáte tranquila. Tan sólo contemplando con tranquilidad nuestra vida
alcanzaremos nuestra meta de vivir juntos. Estáte tranquila, quiéreme.
Hoy y ayer ¡cuánto anhelo y cuantas lágrimas pensando en ti… en ti, mi
vida… mi todo! Adios… ¡quiéreme siempre!. No desconfíes jamás del fiel
corazón de tu enamorado Ludwig.